viernes, 29 de noviembre de 2019

¿BOQUETE EN TU CASA? REFLEXION DOMINICAL SERIE: CONSTRUYENDO LA CASITA SAGRADA. 1 DOMINGO DE ADVIENTO


TIEMPO DE ADVIENTO
CICLO A
REFLEXION DOMINICAL
SERIE: CONSTRUYENDO LA CASITA SAGRADA
PBRO. TEODULO MORALES MEZO
I DOMINGO DE ADVIENTO
2 DE DICIEMBRE DE 2019
TEMA: Si un padre de familia supiera…

Evangelio (Mt. 24, 37-44)
Del Santo Evangelio según San Mateo
Gloria a Ti Señor
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Así como sucedió en tiempos de Noé, así también sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Antes del diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca. Y cuando menos lo esperaban, sobrevino el diluvio y se llevó a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Entonces, de dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro será dejado; de dos mujeres que estén juntas moliendo trigo, una será tomada y la otra dejada.
Velen, pues, y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora que menos lo piensen vendrá el Hijo del hombre. Palabra del Señor. Gloria a Ti, Señor Jesús.

1. Si un padre de familia supiera… (TEXTO)
Hoy comenzamos un nuevo año litúrgico, estamos comenzando el ciclo A, (cabe mencionar que según el calendario litúrgico, tenemos tres ciclos, cada ciclo es un año). Siempre iniciamos el ciclo con el primer domingo de Adviento, y siempre con la corona de Adviento como el primer signo de la navidad. Por las dudas, si hoy empiezas a poner las luces navideñas en tu casa, no andarás tan mal, ya estamos entrando en las fiestas decembrinas.
El Evangelio de hoy tiene tres partes, la primera parte comienza con la frase “así como sucedió…”, con la que se rememora el pasaje de Noé (Gen. 11), el énfasis se pone en el ambiente que imperaba en sus tiempos. La segunda parte comienza con la frase: “Lo mismo sucederá…”, que es como para prevenir, advertir y salvar, con tal de que no nos pase lo mismo. Y la tercera parte, es toda una invitación: “Velen pues, estén preparados…”, dicen que nadie experimente en camisa ajena.

2. EL CASO DE LA FAMILIA LeBARON. (CONTEXTO). Quiero comenzar esta reflexión aludiendo el caso de la familia LeBaron. La noticia, que llegó ese lunes en una serie de mensajes de texto, voz y horripilantes videos cortos, siguió empeorando: parte de su familia había sido atacada por pistoleros que abrieron fuego contra sus camionetas. Cuando terminó, nueve personas habían muerto y otras seis, incluidos varios niños, resultaron heridas. “La inocencia está destrozada en este momento”, dijo Joe Darger, otro pariente que rápidamente convocó a una reunión familiar de emergencia en su casa en Utah. “Ni siquiera sabemos qué hacer con los funerales”. El martes, varios de los niños heridos fueron trasladados a un hospital en Tucson, Arizona, y los miembros de la familia trataron de reconstruir lo que había salido mal. Una foto viajó rápidamente de un teléfono a otro: Cody Langford, de 8 años, en una cama de hospital con la cabeza envuelta en vendas y su delgado hombro asomando debajo de una manta blanca. Una familia devastada. Me hizo recordar esta frase del evangelio. Si un padre de familia supiera… HOY 1 DE DICIEMBRE ESTÁN EN UNA PROTESTA CON TODO EL PAIS CON ELLOS. AL MENOS EN ACTITUD.

3. Si un padre de familia supiera…(PRETEXTO). Por favor revisa si en tu familia se da estos casos de violencia. Hay casos que aunque no son las mismas circunstancias se perecen, porque, aunque no aparecen en las estadísticas de violencia familiar -porque en su mayoría se dan puertas adentro-, hay una crisis por la que transita la función de los padres que no han podido fijar límites a tiempo. Hay hijos masacrados por la tecnología. Se trata de la violencia filoparental: hijos que dominan, insultan y hasta les pegan a sus padres. El disparador de los virulentos ataques de ira suelen ser las discusiones derivadas del uso o la falta del celular, la tablet o el artículo electrónico que sea. Los protagonistas no son sólo los adolescentes -inmersos en la típica rebeldía de la edad- sino también nenes más chicos, incluso los que están dando sus primeros pasos en la lectoescritura.
¿Qué rol juegan las nuevas tecnologías, como característica de época, en este tipo de conductas? ¿Potencia los conflictos entre padres e hijos? ¿Por qué? Los especialistas explican que en los menores se observa una suerte de adicción y dependencia al celular y a la tablet, por eso cuando no lo tienen, se sienten "vacíos" y se enojan mucho. Es que para ellos, esos aparatos representan un objeto de deseo mucho más fuerte que cualquier entretenimiento del pasado que supo ser centro de conflictos durante la adolescencia de los padres de hoy.
si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. Tú tienes un boquete en tu casa y no te has dado cuenta. Se llama tecnología, y está haciendo que tus hijos olviden cad vez más a Dios. ¡No los puedo obligar a que busquen a Dios! gritan algunos padres, yo respondo ¡Es tu obligación! ¡Es tu obligación! ¡Es tu obligación! Hacer que tus hijos busquen a Dios es tu obligación. ¡No lo olvides!
Si en tu familia están igual que en tiempos de Noé, tus hijos inmersos en la tecnología, sin saberle dar un uso MODERADO aquí te dejo esta propuesta: Les propongo que en este tiempo de adviento hagan juntos la bendición de cada una de las velas de esta corona que hoy presentamos, les propongo que en sus casa todos los jueves y domingos ustedes lo vuelvan a bendecir después de la cena y antes de irse todos a dormir. Con la siguiente indicación.

Primer Domingo de Adviento
Todos: Hacen la Señal de la Cruz.
Guía: Reconozcamos ante Dios que somos pecadores.
Todos:  Yo, pecador me confieso a Dios todopoderoso, a la bienaventurada siempre Virgen María, al bienaventurado san Miguel Arcángel, al bienaventurado san Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos, y a vosotros, hermanos, que pequé gravemente de pensamiento, palabra y obra; por mi culpa, por mi culpa, por mi gravísima culpa.
Por eso, ruego a Santa María siempre Virgen, al bienaventurado san Miguel Arcángel, al bienaventurado san Juan Bautista, a los santos Apóstoles Pedro y Pablo, a todos los santos, y a vosotros, hermanos, que roguéis por mí a Dios nuestro Señor. Amén.
A continuación se apagan las luces y se procede con la bendición de la Corona de Adviento.
Todos: “Señor Jesús, queremos hoy armar la Corona de Adviento y encender la primer vela morada, para reconocerte como la luz del mundo que ha triunfado sobre las tinieblas y la muerte. Amén”.
Señor Dios, bendice con tu poder nuestra corona de adviento para que, al encenderla, despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo practicando las buenas obras, y para que así, cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén.
Guía: La bendición de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre esta Corona y sobre todos los que con ella queremos preparar la venida de Jesús.
El Guía hace la lectura de Juan 3: 7-11:
“No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. El viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que nace del Espíritu.» . Respondió Nicodemo: «¿Cómo puede ser eso?» . Jesús le respondió: «Tú eres maestro en Israel y ¿no sabes estas cosas? . «En verdad, en verdad te digo: nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero vosotros no aceptáis nuestro testimonio.”
Guía: Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios. Y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió a su Hijo único. A Dios nadie lo ha visto nunca, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros. Palabra del Señor.
Todos: Te alabamos Señor.
La persona designada enciende la primera vela.
Guía: Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen.
El Guía hace la lectura de Marcos 13,33
“Estén preparados y vigilando, ya que no saben cual será el momento”. Palabra del Señor.
Todos: Te alabamos Señor.
Reflexión.(Breve pausa para meditar).
Todos: Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!. ¡Ven, Señor Jesús!


Para cantar: “Ven, Ven, Señor, no tardes”
Ven, ven Señor no tardes;
Ven, ven Señor que te esperamos:
Ven, ven Señor no tardes;
Ven pronto Señor.
El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor;
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.
Envuelto en sombría noche,
el mundo sin paz no ve,
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.
Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz,
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.


Todos: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
Amén.
Conclusión
Guía: Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros.
Todos: Y seremos salvados. Amén.
Oración final – Todos: Querida Madre, se te ha encomendado la misión de estar siempre despierta para atender a todas nuestras necesidades, particularmente cuando el peso de las responsabilidades nos agobian. Camina junto a nosotros en este Adviento. Amén.



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