lunes, 26 de noviembre de 2018

Clausura del Año de la Pastoral Social


“LES MANDO QUE LOS SENTARAN EN GRUPOS” 
 (Mc 6,39)
(Clausura del Año de la Pastoral Social)

1.-Como acostumbro decir en las visitas pastorales: no he venido a realizar la Clausura del Año de la Dimensión Social de la Fe.  He venido más bien, para anunciar la Apertura de la Misión Permanente que incluye como parte esencial de su dinamismo a la Pastoral Social y Cáritas. 

Siguiendo la ruta de los objetivos estratégicos para aplicar el Plan Diocesano de Pastoral en este año 2018, nos propusimos entre otras cosas:

·    Acentuar la prioridad: “Procesos de la Dimensión Social de la Fe".
·    Ofrecimos en toda la Diócesis el Curso-Taller sobre la Pastoral social y Cáritas.
·    Asumimos como estrategia: Las obras de misericordia como el corazón de la pastoral social.
·    Y nos propusimos aterrizar: Creando e impulsando los equipos de Pastoral Social y de Cáritas en todas las parroquias de la Diócesis.

En este contexto como lo hicimos en la apertura, volvemos a recordar y asumir la Palabra que Jesucristo el Buen Pastor nos propone como guía para inspirar nuestros pasos, nuestros objetivos y nuestros programas parroquiales en esta tarea fundamental de la pastoral.

2.-Dice el Evangelio, "Jesús llamó a sus discípulos y les dijo": "Siento compasión de esta gente, porque llevan ya tres días conmigo y no tienen nada para comer. No quiero despedirlos en ayunas, no sea que se desmayen por el camino" (Mt.15,32). San Marcos agrega, que "Se compadeció de ellos pues eran como vejas sin Pastor" (Mc,6,34).

La palabra compasión y la palabra misericordia son sinónimos, literalmente quiere decir "padecer juntos", y establece una correlación entre un sentir, el sufrimiento ajeno y una acción destinada a remediarlo. En este sentido:

·    Es compasivo quien tiene la capacidad de inclinarse ante el hermano que sufre, de mirar con amor al que padece, y de poner el corazón en la miseria y en la desdicha del hermano pobre y necesitado. 
·    Es compasivo quien se pone con "pasión" en la piel del otro y al lado de otro. 
·    Es compasivo quien no puede pasar indiferente ante el sufrimiento humano, porque se trata sencillamente del reconocimiento de nuestra identidad compartida. “Somos cuerpo". Por eso la fuente de la compasión y la misericordia es la consciencia de que todos somos uno, y solo desde esa consciencia de identidad compartida, podemos dejarnos afectar por lo que ocurre a nuestros hermanos y, desarrollar la capacidad de amar, para vivir donde somos amor, o mejor aún, en la pura consciencia de ser, donde nos reconocemos uno.

Por eso la compasión, es una palabra que desborda su propio contenido y, trasciende el tiempo y el espacio para introducirlo todo, en el misterio del amor eterno de Dios (MV.7). Fue la compasión la que ocasionó lo que llamamos el milagro de la multiplicación de los panes, en el cual aparecen por lo menos tres maneras de solucionar el problema del hambre: Primera solución “despídelos” para que vayan a buscar comida y hospedaje en los caseríos cercanos. Segunda solución: “comprar pan” para darles de comer. Tercera solución: “compartir los cinco panes y los dos peces”.

3.-Para Jesús la solución al problema del hambre está llena de simplicidad; consiste sencillamente en compartir lo que cada uno tiene. Nadie es tan pobre que no tenga algo para compartir, aunque sea poco y desproporcionado con la magnitud del problema, como los cinco panes y los dos pescados. Dice el evangelio:

·    Entonces Jesús les mandó que los sentaran en grupos".
La solución que se busque tiene que ser participativa y compartida.
·    "Y él tomó los cinco panes y los dos pescados y levantando los ojos al cielo pronunció la bendición".
Sólo cuando reconocemos que nuestros bienes son regalo del Padre a la humanidad, somos capaces de ponerlos al servicio de los hermanos. La vida no se nos ha dado para hacer dinero si no para hacernos hermanos.
·    "Partió los panes y los iba dando a los discípulos para que los repartieran".
Esta es la solución y la lección suprema: es partiendo, repartiendo la vida y los bienes como se solucione el problema del hambre. Todo esto quedaría después como el sacramento de la comunión y de la solidaridad en la Santa Eucaristía.
·    "Todos comieron hasta saciarse".  "Y recogieron 12 canastos de lo que sobró". 

El signo de compartir los panes y los pescados fue pleno. "Se recogieron 12 canastos". 12 canastos, significa que cuando se comparte, se soluciona el problema universal del hambre y sobra.  En fin, se trata pues de asumir el proyecto de las Bienaventuranzas como el camino de la felicidad verdadera y duradera (Mt.5,1-11). Sin caridad y sin solidaridad, habrá siempre cuestiones que nunca se solucionarán y sin la fe demostrada con obras la comunidad de Jesús es pura ficción. La nota más característica de los cristianos católicos no es el ayuno sino la comida. Jesús comparó el Reino de los cielos a un banquete de bodas en el que la comida es abundante, es exquisita y es gratis...Y aún más, nos dejó la Santa Eucaristía como su memorial. Por eso considero que el Evangelio que hemos escuchado, además de darnos la espiritualidad y la mística de la Pastoral Social y Cáritas, nos da también la manera cómo podemos organizar los equipos parroquiales de la pastoral social. 

Finalmente agradezco al padre Ramiro Baxin presidente diocesano de esta comisión, y a todos los Sacerdotes y laicos de las diferentes dimensiones pastorales, su pasión y entrega, Dios los tiene en su mirada; y a todos ustedes los hermanos y hermanas, les felicito, les agradezco su presencia en estas fiestas de San Andrés Apóstol, y los invito "a hacer lío" y a ponerle luz y sabor cristiano a nuestra Pastoral Parroquial y Diocesana. Que así sea.


+Fidencio López Plaza.
24 de noviembre del año 2018.

No hay comentarios:

Publicar un comentario