viernes, 7 de septiembre de 2018

REFLEXION DOMINICAL



REFLEXION DOMINICAL
CICLO B
PBRO. TEODULO MORALES MEZO
9 DE SEPTIEMBRE DE 2018
SEMANA XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO
EVANGELIO
Hace oír a los sordos y hablar a los mudos.
Del santo Evangelio según san Marcos: 7, 31-37
En aquel tiempo, salió Jesús de la región de Tiro y vino de nuevo, por Sidón, al mar de Galilea, atravesando la región de Decápolis. Le llevaron entonces a un hombre sordo y tartamudo, y le suplicaban que le impusiera las manos. Él lo apartó a un lado de la gente, le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Después, mirando al cielo, suspiró y le dijo: "¡Effetá!” (que quiere decir "¡Ábrete!"). Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad. Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero cuanto más se lo mandaba, ellos con más insistencia lo proclamaban; y todos estaban asombrados y decían: "¡Qué bien lo hace todo! Hace oír a los sordos y hablar a los mudos". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
¿EN QUE MOMENTO MI PADRE SE ME VOLVIO SORDO Y MUDO?
Han pasados los años. No, ya no es el mismo tipo de antes. Antes tenía vigor, tenía doble fuerza, física y moral. ¡Cómo pasa el tiempo! No ha sido fácil para  él, ha tenido que trabajar duro, las huellas de ese trabajo duro han quedado plasmadas en el rostro y en el cuerpo. De él sólo tengo firmes recuerdos, de todo un poco, recuerdos buenos y malos recuerdos.
LOS MALOS RECUERDOS
Así es, los malos recuerdos son también muy duros, un vicio mortal, el del alcohol, tardes amargas, noches tristes, días grises, llenos de profunda tristeza, no es fácil ver a un papá acabarse y hundirse poco a poco en el alcohol. Decir palabras sin sentido, sin coherencias, oírlo hablar sólo mientras sostiene en sus manos una botella de caguama. Ponerse furioso con mamá, golpearla, arrastrarla literalmente henchidos los ojos de tanta rabia, desorbitados por los celos. No cabe duda ¡Estaba ciego y sordo!
LOS BUENOS RECUERDOS
Si el corazón no hubiese sido sanado  por Dios, mi vida sería grotesca amargura. Porque, cuando en el corazón se queda llena de todo ese estiércol y no logra ser purificado, solo se ve lo malo, lo negro, lo oscuro. Pero no, también guardo con profunda gratitud, momentos inolvidables de mi padre. Recuerdo esos paseos sin ser paseos por los montes y las colinas, desde donde podía ver todas las casas de mi tierra, tengo en mi mente la pequeña figura de mi padre cargando sobre sus hombres un morral llenos de esperanzas, esperanza de poder darle a sus hijos lo mejor, no importa que esas ilusiones vinieran en chanclas, o en zapatos rotos, o con camisa raída. Era pescador, y lo vi cientos de horas metido en el agua, pescando anhelos e ilusiones para sus hijos, todo eso provenía de un hombre bruto, sin estudios, sin amor de padre ni de madre, un hombre que tuvo por maestro la calle, el trabajo y el cansancio duro y una madre que, sin ser madre vivió despreocupada. Se graduó encerrado en una jaula, y se doctoró en la soledad.
Pero quiso lo mejor para sus hijos, trabajó con entereza a un en medio de sus vicios, sus carencias, su pobreza y hasta de sus pecados. Pecados que Dios bien conoce. Porque ha sido hombre, y ha sido humano, y ha tenido en su alma la casi profunda herida del homicidio, por poco ya no disfruto de la presencia de mi madre y, sin embargo, los tengo a los dos. Han sido tantos sus errores, pero no estoy hundido en el lodo del resentimiento, ni del odio, ni siquiera del rencor. Porque ahora es que me vienen algunas preguntas.
¿EN QUE MOMENTO SE ME VOLVIO VIEJO MI PADRE?
Así es, mi padre ahora sigue sordo y sigue mudo, ¿En qué momento se me volvió sordo y mudo? Antes lo era de una manera, ahora es literal. Le exijo que se comporte, me desespera que no hable, tengo que repetirle muchas veces las mismas palabras, le digo una y otra vez que me escuche, y sigue, sigue hablando, una y otra vez, a veces solo. Le hablo por su nombre y no me hace caso. Le reclamo y le grito. Mi paciencia llega al límite. Y hasta ahora me doy cuenta que su mudez es literal. Que le cuesta hablar. Y hasta ahora me doy cuenta que su sordera es literal. Ahora parece un niño. Y creo que me está pasando lo del papá o la mamá que sigue tratando a su hija como una niña sin darse cuenta que su hija ya tiene novio, ya no piensa en juguetes sino en vestidos.
A mí también me ha sorprendido la presteza del tiempo, me he sorprendido a mí mismo preguntándome ¿En qué momento mi papá se me volvió viejo?  Pero ese no es mi preocupación mayor, ahora tengo una incertidumbre mucho más grande. ¿Será que mis hermanos se han dado cuenta de esto?
Tomado de: Memorias del Padre Teódulo Morales Mezo. Homenaje a mi padre.
Envía un comentario a:: teomormez@hotmail.com
ORACION POR UN ANCIANO:
A ti Dios mío elevo mi oración, por todos los que se sienten agobiados por el peso de los años, tu amorosa presencia permitió que se prolongasen sus días en la tierra. Dios mío, ellos miran para atrás y ven todo el camino recorrido, desde las travesuras de la infancia hasta la fragilidad del ahora. Retira Señor toda la amargura de sus espíritus y que recuerden con preferencia los hechos agradables y felices. Borra cualquier señal de resentimiento causado por la ingratitud y la maldad de los que algún día pasaron junto a ellos, alegra sus corazones cansados y abatidos, dale los medios de revivir las alegrías de una vida normal y sociable. Dios mío ahuyenta los fantasmas de la soledad, del abandono y del desprecio. Rodéalos de amparo y calor humano en su diario vivir para que puedan mantener un ánimo bien dispuesto, abierto y feliz. Recompensa la disposición que demostraron, con la bendición de aquella paz que viene de ti y supera todas las limitaciones de la vejez. Amén

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