lunes, 23 de abril de 2018

CV Asamblea plenaria de la CEM LAS BIENAVENTURANZAS: EL PGP. DE JESUS Lectio Pastoralis [Mt 5,1-12] Mons. Fidencio López Plaza V Obispo de San Andrés Tuxtla, Ver.




CV Asamblea plenaria de la CEM
LAS  BIENAVENTURANZAS: EL PGP. DE JESUS
Lectio Pastoralis [Mt 5,1-12]
Mons. Fidencio López Plaza V Obispo de San Andrés Tuxtla, Ver.


Invocación al Espíritu Santo


Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.



                   

Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos;
por tu bondad y gracia, dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.
 Amén.
 
1.-LECTURA: Mt 5, 1-12 (¿Qué dice el texto?).

1.1.-Lectura: "1.Jesús, al ver toda aquella muchedumbre, subió al monte. Se sentó y sus discípulos se reunieron a su alrededor. 2. Entonces comenzó a hablar y les enseñaba diciendo: 3. «Felices los que tienen el espíritu del pobre, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 4. Felices los que lloran, porque recibirán consuelo. 5. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. 6. Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. 7. Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia. 8. Felices los de corazón limpio, porque verán a Dios. 9. Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios. 10. Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos. 11. Felices ustedes, cuando por causa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias. 12. Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo. Pues bien saben que así persiguieron a los profetas que vivieron antes de ustedes."  Palabra del Señor. ¿Qué dice el texto? 

1.2.- El contexto y el texto (Dos Comentarios).

1.2.1.-Primer comentario: Jesús, el nuevo Moisés.

Estos versículos pertenecen a los capítulos que se llaman “El Sermón del monte”. Es una síntesis de la vida cristiana, rico en luces, en detalles y propuestas. Veamos algunos:

-Mateo, fiel a su intención de presentar a Jesús como el "nuevo Moisés", a la manera del Pentateuco recopila la enseñanza del Maestro de Nazaret en cinco discursos o sermones: El sermón de la montaña (5-7), el  misionero (9,36-11,1), el  parabólico (13), el comunitario o eclesial (18) y el escatológico (24-25).Los tres verbos  que siguen son indicativos en este sentido:


- Jesús subió a la montaña (v. 1). Así como   Moisés, que subió al monte Sinaí para recibir la ley de los diez mandamientos, ahora Jesús sube al monte para exponer su Ley, la definitiva, superior a los diez mandamientos. Él ha venido a darles plenitud.

- Se sentó (v. 1): Jesús es el auténtico Maestro, que va a dar su mensaje y su enseñanza definitiva.

- "Se le acercaron sus discípulos" (v. 1). Todos somos discípulos en la escuela de Jesús. Tenemos que aprender bien esta enseñanza y llevarla a la vida. Pero, la motivación: " Al ver a la muchedumbre",  nos aclara que las  bienaventuranzas y la enseñanza de Jesús es para todos.

Este primer discurso que abarca tres capítulos (5-7), constituye la "perla" del evangelio de Mateo que se abre con la proclamación de las bienaventuranzas. El proyecto de Jesús va dirigido a vivir el Evangelio como un camino hacia la felicidad como el mismo Jesús lo vivió. Él es el primer bienaventurado, modelo y guía para todo aquel que, aun en situaciones difíciles y duras, intenta vivir con gozo tales momentos. Jesús nos dice con sus palabras, pero más con sus gestos, que él puede dominar el sufrimiento y convertirlo en fuente de bien y de gozo. Las bienaventuranzas no son sólo una promesa para el futuro. Son, más bien, una exhortación para vivir el presente. Si aquí en la tierra no logramos ser felices, tampoco lo seremos en el más allá.

1.2.2.-Segundo comentario: Felices los pobres de espíritu.

San Mateo Siempre de acuerdo con su intención de presentar la constitución del "nuevo Israel", sobre la base de la palabra de Jesús, propone las "Bienaventuranzas" como las actitudes características de esa novedad y al mismo tiempo como  la propuesta de un nuevo estilo de vida alternativo a la cultura dominante, que nace de una comprensión profunda de lo que somos, es decir: Importa la identidad de la parte,  pero como parte de un todo. Por eso, las bienaventuranzas más que  entenderse en clave "moral" –como si constituyeran una serie de mandamientos o exigencias-, han de entenderse en clave de "sabiduría", es decir como llamada a despertar y a crecer en las actitudes básicas  que requieren para construir la casa sobre la roca, diríamos ahora: Para "Construir esa "casita", donde sean los pobres y humildes los primeros en la iglesia, que sean ellos los que orienten el horizonte de nuestra conversión y fecunden el sentido de nuestra vida".(PGP. 167).

San Lucas cuando habla de las Bienaventuranzas se refiere a situaciones concretas: los que son pobres, los que sufren, los que lloran ahora..., San Mateo en cambio se refiere a actitudes, es decir a modos de situarse ante la realidad. En el primer caso, se subraya que Jesús se pone del lado de quienes sufren, ofreciéndoles la cercanía de Dios y una promesa de salida de su situación dolorosa.  En este segundo, se muestra un "modo de ver y de vivir" coherente con nuestra identidad más profunda, que constituye, por eso mismo, el camino de la dicha o bienaventuranza. No hay que olvidar que, en la mentalidad semita, las bienaventuranzas no son promesas de salvación para el futuro, sino proclamación de felicidad ya para el presente... Una felicidad a la que accedemos en la medida en que reconocemos lo que  realmente somos, saliendo de los engaños en los que nuestra mente nos introduce con tanta facilidad. En este sentido   las bienaventuranzas quieren decir entre otras cosas: Que es preferible ser pobre, que ser rico opresor. Que es preferible llorar a hacer llorar al otro. Que es preferible pasar hambre a ser la causa de que otros mueran de hambre. En fin quieren  decir que los pobres no son dichosos por ser pobres, sino por no ser ricos egoístas,  dichosos, no por ser oprimidos, sino por no ser opresores.

Por eso, no sólo no es casual, que la propuesta empiece hablando de los "pobres de espíritu", porque es ahí justamente, donde está la clave para comprender todo el conjunto. Sólo quien se percibe y vive de ese modo puede comprender y vivir todo lo que sigue. Más aún: el resto de las bienaventuranzas no son sino una descripción de quien es "pobre de espíritu".

2.-MEDITACIÓN (¿Que me dice el texto?  ¿Qué nos dice el texto?).

2.1.- Bienaventurados los pobres:

La primera bienaventuranza no es una loa a la miseria y a lo que destruye la vida del hombre. Es en primer lugar un reconocimiento a los que no están llenos de sí mismos, los que en su trabajo cotidiano no han colocado la búsqueda del prestigio, del poder o del dinero como el centro de su vida. Es una exaltación de la vida que se empeña por renunciar a postrarse ante los ídolos que la cultura contemporánea coloca delante de los hombres.

Esta bienaventuranza tiene su fundamento en una profunda confianza en Dios que le permite al hombre avanzar con las manos vacías, sin temor a ser despojado de sus bienes, porque se vive como si nada se poseyera y, con la frente en alto, porque se siente libre de tener que aceptar componendas que dañen la propia dignidad y la de los demás.

Quien asume la pobreza desde esta perspectiva tiene el coraje de luchar y comprometerse con todas sus fuerzas en el escenario público pues sabe que nada tiene que perder pues lo que tiene le viene de Dios. Es capaz de superar los miedos que paralizan la acción de las personas y las comunidades, pues su seguridad le viene de Dios.

Si hay un elemento que hoy impide con fuerza la participación ciudadana, es el miedo que de distintas maneras impide los procesos de organización, que alienta la apatía y el conformismo.

2.2.-Bienaventurados los mansos:

No hay nada más lejano al espíritu del Evangelio que la resignación y la fatalidad. El Evangelio en cambio propone siempre la tenacidad y la perseverancia. A la luz de la figura de Jesús, quien contempla con los ojos de Dios la realidad, brota naturalmente la indignación ética ante la injusticia, que con sus múltiples facetas, daña la vida de las personas. Ser manso no significa aguantarlo todo como si no hubiera nada que hacer para transformar el mundo; es la expresión de un corazón que no pierde del todo la armonía a pesar de la adversidad. El hombre manso evita el camino de la dominación y está permanentemente por el servicio.

Para la participación ciudadana se requieren cristianos que cultivando la mansedumbre sean capaces de dialogar en medio de las diferencias; que sean capaces de aceptar que la verdad se conquista paulatinamente, mediante el ejercicio de escuchar la verdad de los demás. El cristiano con la mansedumbre se faculta para luchar contra todo tipo de autoritarismos y se convierte en promotor de una sociedad incluyente y plural.

Alentar la participación ciudadana requiere un ejercicio que cultive en el corazón de las personas la paciencia histórica, para confiar que a pesar de la resistencia de la realidad a transformarse ningún esfuerzo deja de producir sus frutos. El desaliento en muchos casos puede ser expresión de un acercamiento a la realidad de manera simplista, y de una incapacidad de perseverar ante los problemas.


2.3.-Bienaventurados los que lloran:
Jesús se acercó a la realidad siempre desde la compasión. No se detuvo sólo en el intento de comprenderla, sino que aceptó compartir el sufrimiento de sus hermanos. No sólo lloró con ellos, sino que tomó partido a favor de los que lloran. Sus lágrimas, sin embargo, no lo detuvieron, en el lamento, sino que se dispuso a luchar para superar cuanto oprimía su vida.

En México, alentar la participación ciudadana, ha de estar motivado, en primer lugar, por las actitudes de Jesús ante el dolor de los hermanos. Para que sea expresión de nuestro seguimiento del Señor, hay que estar dispuestos a compartir ese dolor. Hoy son tantos los rostros que sufren que sería imposible enumerarlos. Sin embargo, podemos afirmar que la situación de los millones de pobres y de hermanos viviendo en la miseria es ya, desde la perspectiva de la fe, algo que debe empujarnos a la acción. Muchas manifestaciones de dolor están tocando a las puertas de nuestro corazón: el desempleo, la migración, la violencia contra grupos concretos como las mujeres trabajadoras, la desolación del campo, el abandono de los indígenas, la frustración de los jóvenes y la vulnerabilidad de los niños y los ancianos.

Llorar mantiene el corazón sensible ante tanta contradicción y muerte. Llorar traerá siempre como recompensa la consolación.

2.4.-Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia:

Esta es la bienaventuranza no de los saciados, sino de los profundamente insatisfechos puesto que saben que en el proyecto de Dios hay vida plena para los hermanos. Esta es la bienaventuranza que permite mantener la pasión por el hombre. Quien vive conforme a esta bienaventuranza no se cansa de exigir justicia para los desposeídos, no se cansa de denunciar las abismales desigualdades que ubican a unos en la opulencia y a otros los sume en la miseria. Propone que dar a cada quien lo que le pertenece debe entenderse en primer lugar en términos de la dignidad de la persona. Bienaventurados pues los que hacen de la lucha por la justicia expresión de su fidelidad a Dios porque Dios mismo los saciará.

2.5.-Bienaventurados los misericordiosos:

En una sociedad tendiente a la división y a la confrontación esta bienaventuranza adquiere una importancia singular. No se puede alentar la participación ciudadana desde la vida del cristiano si antes no se tiene un auténtico deseo de reconciliación. No habrá avances sustantivos en la vida de nuestra sociedad si las rencillas o los rencores de personas o de grupos se sitúan como el resorte que empuja a la acción. La misericordia capaz de perdonar las ofensas recibidas permite no claudicar ante la frustración que el trabajo social en muchos momentos trae consigo.

La reconciliación, misión fundamental de la Iglesia, implica la capacidad de tender puentes, de sumar esfuerzos, de acercar a los diversos, de hacer descubrir lo mucho que nos une, de operar en el mundo, pensando que aun los peores agravios, pueden ser transformados para crecimiento de las sociedades.


2.6.-Bienaventurados los limpios de corazón:

La limpieza del corazón es una cualidad necesaria para el cristiano llamado a la participación ciudadana. De modo especial en nuestro México, en donde durante mucho tiempo se afirmó que entrar a la política era como estar dispuesto a nadar en agua turbia y sucia, como haber cedido a la tentación de la trampa y de la mentira.

Las promesas incumplidas, los arreglos por debajo del agua, las patadas debajo de la mesa durante mucho tiempo han caracterizado la participación política en México. El cristiano que se dispone a participar en la vida pública está llamado a ser persona de una sola palabra, aquel para quien un si es un sí, y un no es un no. Está llamado a desenmascarar todo aquello que huela a corrupción en las organizaciones sociales como en los puestos públicos. Ellos son los que verán a Dios.

2.7.-Bienaventurados los que trabajan por la paz:

La discordia y la sospecha, la división y la descalificación las cuales imperan en nuestra realidad política son enemigas de la paz. Una espiritualidad para la participación ciudadana ha de estar dispuesta a buscar siempre la paz desde las propias contradicciones y debilidades.

Hacer del adversario político un enemigo nunca será expresión de lucha por la paz. La paz surgirá cuando la lucha por la justicia sea llevada adelante, cuando se siga creyendo que es posible construir a partir de lo que ha quedado por debajo de los escombros. La paz significa también la disposición a ceder en aquellas cosas que no son esenciales y a mantenerse firme en lo no negociable: la dignidad de la persona y sus derechos.

2.8.-Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia:

La cruz se encuentra siempre al final del camino de aquel que se compromete con la justicia. Las trincheras que resguardan la propia comodidad y que nos aseguran no correr riesgos nos alejan de vivir esta bienaventuranza. El Evangelio da testimonio de la incomprensión y el rechazo de muchos a la persona de Jesús. Da testimonio en la misma persona del Maestro, de la gran posibilidad que se tiene de ser objetos de traición.

México y todas las naciones cuentan entre sus altares a mártires que murieron por la confesión de su fe en el Dios que hace justicia a los oprimidos. Su sangre ha abonado el camino de la democracia, de la superación, de la desigualdad y de la paz.

La espiritualidad cristiana que promueve la participación ha de ser consciente de que la cruz está siempre delante. Pero después de la cruz siempre vendrá la manifestación de la Gloria. (Cfr. La Espiritualidad Cristiana para la Participación Ciudadana, Mons. Sergio Obeso)

• ¿Que nos dice el texto, en el contexto de nuestro PGP y de las elecciones?
• ¿Que bienaventuranzas en concreto, tocan más mi vida, mi Diócesis mi país?
· ¿En qué medida la vivencia de las bienaventuranzas realmente le dan solidez a nuestra vida personal, Diocesana y nacional?


3.-ORACIÓN (¿Que nos hace decir a Dios el texto?).
• Proclamemos otra vez las bienaventuranzas; detengámonos en la que más llame  nuestra atención  y hagamos una oración.

4.- CONTEMPLACIÓN-ACCIÓN (¿Que nos se alegra y a que nos comprometemos?).
• ¿Que pensamientos, sentimientos e imágenes nos despiertan  las bienaventuranzas?
· ¿A partir de la bienaventuranzas que criterios  podemos sacar para animar la participación ciudadana en las siguientes elecciones?

Terminamos rezando juntos el magnificat.

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