jueves, 13 de julio de 2017

LA INDIFERENCIA, LA INCONSTANCIA, EL MATERIALISMO, LOS SENCILLOS. REFLEXIÓN DOMINICAL 16 DE JULIO.

LA INDIFERENCIA, LA INCONSTANCIA, EL MATERIALISMO, LOS SENCILLOS
FE, MATRIMONIO Y FAMILIA
REFLEXION DOMINICAL
DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO
16 DE JULIO 2017
PBRO. TEODULO MORALES MEZO
CICLO A
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
R/. Aleluya, aleluya.
La semilla es la palabra de Dios y el sembrador es Cristo; todo aquel que lo encuentra vivirá para siempre. R/.
EVANGELIO
Una vez salió un sembrador a sembrar.
+ Del santo Evangelio según san Mateo: 13, 1-23
Un día salió Jesús de la casa donde se hospedaba y se sentó a la orilla del mar. Se reunió en torno suyo tanta gente, que él se vio obligado a subir a una barca, donde se sentó, mientras la gente permanecía en la orilla. Entonces Jesús les habló de muchas cosas en parábolas y les dijo:  “Una vez salió un sembrador a sembrar, y al ir arrojando la semilla, unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron. Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron. Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas. Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta. El que tenga oídos, que oiga”.
Después se le acercaron sus discípulos y le preguntaron: “¿Por qué les hablas en parábolas?” Él les respondió: “A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de los cielos, pero a ellos no. Al que tiene, se le dará más y nadará en la abundancia; pero al que tiene poco, aun eso poco se le quitará. Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven y oyendo no oyen ni entienden.
En ellos se cumple aquella profecía de Isaías que dice: Oirán una y otra vez y no entenderán; mirarán y volverán a mirar, pero no verán; porque este pueblo ha endurecido su corazón, ha cerrado sus ojos y tapado sus oídos, con el fin de no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni comprender con el corazón. Porque no quieren convertirse ni que yo los salve. Pero, dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen. Yo les aseguro que muchos profetas y muchos justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron. Escuchen, pues, ustedes lo que significa la parábola del sembrador. A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.
Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe. Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto.
En cambio, lo sembrado en tierra buena representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.


1.       Unos granos cayeron a lo largo del camino; vinieron los pájaros y se los comieron.
2.       Otros granos cayeron en terreno pedregoso, que tenía poca tierra; ahí germinaron pronto, porque la tierra no era gruesa; pero cuando subió el sol, los brotes se marchitaron, y como no tenían raíces, se secaron.
3.       Otros cayeron entre espinos, y cuando los espinos crecieron, sofocaron las plantitas.
4.       Otros granos cayeron en tierra buena y dieron fruto: unos, ciento por uno; otros, sesenta; y otros, treinta

Significado
1.       A todo hombre que oye la palabra del Reino y no la entiende, le llega el diablo y le arrebata lo sembrado en su corazón. Esto es lo que significan los granos que cayeron a lo largo del camino.
2.       Lo sembrado sobre terreno pedregoso significa al que oye la palabra y la acepta inmediatamente con alegría; pero, como es inconstante, no la deja echar raíces, y apenas le viene una tribulación o una persecución por causa de la palabra, sucumbe.
3.       Lo sembrado entre los espinos representa a aquel que oye la palabra, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto.
4.       En cambio, lo sembrado en tierra buena representa a quienes oyen la palabra, la entienden y dan fruto: unos, el ciento por uno; otros, el sesenta; y otros, el treinta
Los indiferentes, la inconstancia, el materialismo, los sencillos. Este es el tema de la parábola, pero veamos brevemente cada uno de ellos.

1. Los indiferentes. Tal vez uno se puede quedar tranquilo pensando que a nosotros no nos queda esta parábola. Hay gente indiferente, hace unos días invitamos a todas las personas, aquí en esta parroquia a retomar la adoración perpetua, y se les entregó un tríptico para que las devolvieran con los horarios en los que posiblemente harían su hora de adoración. ¡Claro! Desde un principio yo sabía que no sería fácil, porque no cabe duda, todavía hay gente indiferente que por más que Dios les invita a entrar en las cosas del Reino de los cielos no entienden estas cosas, no les atrae, no les interesa. Y muchos de los que recibieron esa invitación ni siquiera entendieron, otras guardaron esa invitación, otros las guardaron, etc. Esos se parecen a los de estos primeros granos echados a lo largo del camino. El problema del asunto es que no son solo los adultos. La semana pasada vinieron los campistas a invitar a los niños con esta intención y ni siquiera les importo pedir información. Yo mismo hice una invitación a los jóvenes, de quinientas invitaciones repartidas, como si fueras 500 semillas sembradas, sólo 9 jóvenes fueron capaces de asistir a dicha invitación.

2. Los inconstantes. No puedo decir que todo es negativo, es cierto que algunos si han pedido información y sí hay hermanos que se apuntaron para una hora de adoración perpetua, hay niños que se quedaron entusiasmados con la invitación de los campistas y hay jóvenes que les interesó el proyecto con los jóvenes. Ahora bien, de los que incluso ya se apuntaron yo me pregunto, ¿Cuántos van a perseverar? Si el demonio no pudo impedir que te acercaras a Dios entonces va a intentar persuadirte para que no continúes, y te pondrá miles de obstáculos con tal que no perseveres. ¿Cuál será el primer problema que los alejará de este camino?

3. Los materialistas. Son todos aquellos oyen la Palabra de Dios, es decir, son los que vienen a misa, pero las preocupaciones de la vida y la seducción de las riquezas la sofocan y queda sin fruto: “Si quiero entrar al grupo de jóvenes, al grupo de campistas, a la adoración perpetua pero… Es que son vacaciones, es que mi familia es más importante, es que en las noches la inseguridad. Mi trabajo, mis deudas”. En fin, pobre de mis hermanos cristianos. ¿Y Dios? ¿No que Amar  Dios sobre todas las cosas?
4. Los sencillos. Gracias a los que ha aceptado de buena gana la invitación hecha para ustedes y recibida de buena gana, gracias por orar por un servidor, Dios te bendice siempre, lo sabes, porque eres un alma de fe, de entrega, de servicio, de generosidad, gracias porque me puedo confiar a tus oraciones, porque sé que cuento contigo, que tu oración me acompaña. ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias Dios mio! Por tanta gente buena.

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