jueves, 29 de junio de 2017

SE ENORGULLECEN DE LO QUE LES DEBERIA DAR VERGüENZA. REFLEXION DOMINICAL. 2 DE JULIO DE 2017

SE ENORGULLECEN DE LO QUE LES DEBERIA DAR VERGüENZA
FE, MATRIMONIO Y FAMILIA
REFLEXION DOMINICAL
DOMINGO XIII DEL TIEMPO ORDINARIO
2 DE JULIO 2017
PBRO. TEODULO MORALES MEZO
EVANGELIO
El que no toma su cruz, no es digno de mí. Quien los recibe a ustedes me recibe a mí.
Del santo Evangelio según san Mateo: 10, 37-42
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que salve su vida la perderá y el que la pierda por mí, la salvará. Quien los recibe a ustedes me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me ha enviado. El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo. Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa". Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

1.       Los padres
…“el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. Queridos hermanos, no se entiende esta precisión del Señor en sentido negativo, no habría que entenderlo así, de esa manera. En realidad es una invitación positiva, pues hay que decir que el papá ama a Dios cuando ama a sus hijos como manda el Señor, no se pueda amar a Dios sin los hijos, ni se puede amar a los hijos sin tener en cuenta a Dios, cuando así sucede, los resultados son desastrosos.
De igual manera habría que entender en relación con los esposos, el esposo ama y es fiel a Dios a Dios, en la medida en que ama y es fiel a su esposa, y viceversa. Ese es el sentido de la frase, no se puede amar a Dios sin la esposa, ni se pueda amar solo a la esposa sin amar a Dios.
El que ama a sus hijos sin Dios, corre el peligro de educar a sus hijos en lo material y solo en lo material. Quien ama a Dios sin amar a los hijos, corre el peligro de ser un padre irresponsable. Si el esposo ama a Dios sin la esposa, cae en el espiritualismo falso y en la irresponsabilidad, son los que no salen de la iglesia y tienen a la esposa  o la familia abandona.

2.       Los hijos jóvenes
"El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí. En este caso es lo mismo, tampoco se puede entender esta frase en sentido negativo, no es que tengas que odiar a tus padres, en este sentido se habla de lo mismo. No se puede entender como una prohibición  a amar a los padres, al contrario el hijo que ama a sus padres tiene que saber que así está amando a Dios. Si respetas a tus padres estás respetando a Dios. Sería una aberración a la conciencia amar tus propios padres sin amar a Dios, nadie puede amar a sus padres y odiar a Dios, sería tanto como aquella tontería de amar a Jesús (el Hijo) y odiar a María (La Madre) al estilo protestante.
Nadie puede amar a Dios y odiar a sus padres. Se ama a Dios amando a tus padres. (Col 3, 20, Dt. 5,16)

3.       Los hijos niños
A mí, en esta parroquia de Santiago Tuxtla, me llama mucho la atención la cantidad de padres que procuran a sus hijos con atuendos propios y elegantes en la fiesta de los Gliceres, y eso está muy bien. Pero me pregunto ¿Por qué no hacen lo mismo con la fiesta del sagrado corazón de Jesús? En los rosario al Sagrado Corazón de Jesús, los niños que vienen a presentar son los más pequeños y son tan poquitos. ¡Hasta donde nos ha cambiado el demonio el corazón que le damos más importancia a él que a Jesús! Lo dejamos solos, yo estoy completamente seguro que el día que esos niños crezcan, los que han venido a ser presentados todos los días en el Santo Rosario diariamente, recibirán en su vida adulta bendiciones tan grandes. El demonio no le podrá a ser mucho o casi nada, estoy seguro de ello. Y el resultado será diferente en aquellos que en vez de ser presentados a Jesús son alejados de él por tradiciones meramente humanas, esas sí son tradiciones humanas, no las que nos imputan los protestantes.

4.       Recompensa de profeta:
“El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo. Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa".

Hace unos días una persona del sexo masculino vino a ver un detalle de la imagen del Señor Santiago Apóstol, y aprovecho para mandarme a amenazar, o tal vez advertir, o tal vez presumir. Y me ha dejado contado que en otros tiempos se han salvado algunos sacerdotes, párrocos de esta comunidad, de ser montados en burros, como un signo de burla porque dichos padres no han querido cumplir con ciertos caprichos de tal o cual gente o de tal o cual colonia, (por ejemplo el no querer llevar la peregrinación del 25 de julio a ciertas calles de ciertas colonias). Y me lo ha contado hasta con cierto orgullo. Yo escucho esos comentarios y medito en mi interior, y pregunto al Señor: ¿En qué momento el demonio torció el corazón de esta gente, que se enorgullecen de lo que les debería dar vergüenza? ¿Qué no han leído esta frase del Evangelio?: “El que recibe a un profeta por ser profeta, recibirá recompensa de profeta; el que recibe a un justo por ser justo, recibirá recompensa de justo. Quien diere, aunque no sea más que un vaso de agua fría a uno de estos pequeños, por ser discípulo mío, yo les aseguro que no perderá su recompensa".
¿En qué momento se les olvida que los sacerdote por muy desgraciados que sean, no dejan de ser sacerdotes? In persona Christi.
Más que orar por ellos, pedir por ellos, y rogar por ellos. ¡Pobre pueblo mío! (Mt. 15,8)

ORACION POR LOS SACERDOTES

Señor Jesús, Pastor Supremo del rebaño, te rogamos que por el inmenso amor y misericordia de Tu Sagrado Corazón, atiendas todas las necesidades de tus sacerdotes. Te pedimos que retomes en Tu Corazón todos aquellos sacerdotes que se han alejado de tu camino, que enciendas de nuevo el deseo de santidad en los corazones de aquellos sacerdotes que han caído en la tibieza, y que continúes otorgando a tus sacerdotes fervientes el deseo de una mayor santidad.
Unidos a tu Corazón y el Corazón de María, te pedimos que envíes esta petición a Tu Padre celestial en la unidad del Espíritu Santo. Amén.

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