jueves, 4 de mayo de 2017

Ser pastor en la Iglesia y en la Familia. REFLEXIÓN DOMINICAL. 7 DE MAYO

Ser pastor en la Iglesia y en la Familia
FE, MATRIMONIO Y FAMILIA
REFLEXION DOMINICAL
PBRO. TEODULO MORALES MEZO
7 DE MAYO
IV DOMINGO DE PASCUA
DOMINGO DEL BUEN PASTOR

EVANGELIO
Yo soy la puerta de las ovejas.
+ Del santo Evangelio según san Juan: 10,1-10
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado. Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

I.                    SER PASTORES DE LA IGLESIA
En muchas ocasiones Jesús emplea comparaciones y parábolas con distintos temas, para trasmitir su mensaje; temas en torno al campo (El Sembrador), a la pesca (serás pescador de hombre), a la vida familiar (el hijo pródigo), etc., en esta ocasión, Jesús se compara con el oficio tal vez más común de Israel: el Pastor.
Nosotros no entendemos este oficio y por lo mismo, es posible que nos cueste entender esta comparación en toda su esencia, pero no podemos negar que es una excelente comparación del ministerio de Jesús.
¿Quiénes son los ladrones y quiénes son los bandidos de los que habla Jesús? Son aquellos que se hacen pasar por pastores pero en realidad no lo son, aquí entran de todo un poco, en la Iglesia entran los malos sacerdotes, las malas catequistas, los malos ministros, los malos coordinares; ahora bien, ese es en el ámbito de la Iglesia, pero en el ámbito familiar ¿Quiénes son esos malos pastores? Son malos padres, los malos hijos, los malos hermanos, los malos amigos.

1.       Sacerdotes
Pero veamos todavía más ¿Qué entendemos por “MALOS”? pues bien, expliquemos. ¿Quién es un mal sacerdote? Es el que ha perdido de vista su ser, es el que en vez de santificar a la Iglesia, la ayuda a condenarse por su mal testimonio, el que en vez de procurar la salvación de las ovejas, se procura así mismo, sus placeres, sus gustos, su comodidades, son los que se llenan de soberbia, de vanidad, son los ansiosos de poder, de placer y de tener, etc.

2.       Catequistas
¿Quiénes son los malos catequistas? Son los que en vez de enseñar la fe de la Iglesia y de Cristo, enseñan otra fe, otro Cristo, otra doctrina. Los que en vez de ver vocación como verdadero llamado, lo ven como una carga, son los que en vez de dar catecismo a sus niños, los dejan plantados por irse a una fiesta, o de paseo y posponen la doctrina dejándolo para otro día, etc.

3.       Ministros
¿Quiénes son los malos ministros? Son los nuevos Judas, los que traicionan a Jesús por un beso, son los que demuestran más amor a Jesús en la Eucaristía, pero no dan testimonio a sus hermanos y los escandalizan con su mala conducta.

4.       Coordinadores
¿Quiénes son los malos coordinadores? Son los que en vez de ver su ministerio como un servicio lo ven como una oportunidad para maltratar, y se portan como déspotas, como verdugos, peor que políticos.

I.                    SER PASTORES DE TU FAMILIA

Ahora veamos en el ámbito familiar quienes son eso malos padres, malos hijos, malos hermanos, malos amigos.

1.       Padres de Familia
Hace poco leí un libro de Rosa Esquivel que tiene por título “buenos padres, malos hijos”, donde afirma que los “buenos” padres confunden la responsabilidad con la obediencia. Constantemente dan órdenes y se sienten satisfechos de ver como sus hijos la realizan. Se “adueñan” de su voluntad. Creen erróneamente que el mal comportamiento de sus hijos se debe a la edad, al género, al ambiente o a la herencia, justificando con esto que la respuesta de los hijos ante estos intentos de corrección es la manifestación de sentirse controlados. Los hijos no obedecen, se portan “mal”, son egoístas, rebeldes, irresponsables, etc., es la queja constante de la mayoría de los padres de entre niños de 2 años hasta jóvenes de 20 años. Lo que estos padres desconocen es que estos comportamientos responden a la forma en que los hemos educado. Padres que quieren dar lo mejor educándolos de la peor manera, les consciente todo, les dan todo, menos los forman en la responsabilidad.
2.       Hijos de Familia

No eres malo, te han formado y te han hecho malo, te han dado todo, te paso como a los pericos enjaulados, todo se les da, en el pico, sin que les cueste nada,  a esos pericos, cuando se les suelta a que sean libres ¿Sabes qué les pasa? Se mueren. Así te pasa a ti, todo te dieron, todo te consintieron, te dieron todo el dinero, pero no todo el amor.

3.       Hermanos
Malos hermanos les llamo a aquellos que son cómplices de los pecados de sus hermanos, le llamo malos hermanos a aquellos que están viendo el pecado  de su hermano o de su hermana, y no dicen nada, lo dejan que se hundan en sus pecados. Ven que hacen cosas que no agradan a los papás ni a Dios y no son capaces de ayudarlos, y mucho menos de denunciarlos con sus papás, ¿Quieres ayudar a tu hermano a tu hermana a salir de ese gran pecado? Habla con él y dile que se componga y si no hace caso, entonces no tendrás ningún remordimiento de decirles a tus papas, porque más vale un hermano enojado contigo, que un hermano muerto para siempre.

4.       Amigos
El mal amigo es tan mala persona que cuando ve el éxito ajeno tiende a criticarlo porque así se siente mejor, viven en su mundo y no se dan cuenta de la mala imagen que dan al criticar constantemente y mucho menos se dan cuenta de que luego, cuando hacen la pelota al que tanto critican quedan muy falsos. Se preocupan por ellas mismas, no piensan mucho en la congruencia, solo en satisfacer sus necesidades.

Jesús, María y José
en vosotros contemplamos
el esplendor del verdadero amor,
a vosotros, confiados, nos dirigimos.
Santa Familia de Nazaret,
haz también de nuestras familias
lugar de comunión y cenáculo de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas iglesias domésticas.
Santa Familia de Nazaret,
que nunca más haya en las familias episodios
de violencia, de cerrazón y división;
que quien haya sido herido o escandalizado
sea pronto consolado y curado.
Santa Familia de Nazaret,
haz tomar conciencia a todos
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
de su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
escuchad, acoged nuestra súplica.
Amén.
Tomado de Amoris Laetitia. No. 325


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