miércoles, 5 de abril de 2017

REFLEXIÓN DOMINICAL. 9 DE ABRIL. DOMINGO DE RAMOS

FE, MATRIMONIO Y FAMILIA
REFLEXIÓN DOMINICAL.
CICLO A
9 de Abril domingo de Ramos
Pbro. Teódulo Morales Mezo
Mt. 21, 1-11

Del Santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
Cuando se aproximaban ya a Jerusalén, al llegar a Betfagé, junto al monte de los Olivos, envió Jesús a dos de sus discípulos, diciéndoles: “vayan al pueblo que ven allí enfrente, al entrar, encontraran amarrada, amarrada una burra y un burrito con ella; desátenlos y tráiganmelos. Si alguien les pregunta algo, díganle que el señor los necesita y que pronto los devolverán”.
Esto sucedió para que se cumplieran las palabras del profeta: Díganle a la hija de Sion: He aquí que tu rey viene a ti, apacible y montado en un burro, en un burrito, hijo de animal de yugo.
Fueron, pues, los discípulos e hicieron lo que Jesús les había encargado y trajeron con ellos la burra y el burrito. Luego pusieron sobre ellos sus mantos y Jesús se sentó encima. La gente, muy numerosa, extendía sus mantos por el camino; algunos cortaban ramas de los árboles  y las tendían a su paso. Los que iban delante de él y los que lo seguían gritaban: “¡Hosanna! ¡Viva el hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en el cielo!”.
Al entrar Jesús en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. Unos decían: “¿Quién es este?” y la gente respondía: “Este es el profeta Jesús, De Nazaret de Galilea”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús

INTRODUCCIÓN: A LOS ENFERMOS
¡Vayamos, acompañemos a Jesús a entrar a Jerusalén! Igual que aquella muchedumbre que gritaba ¡Hossanna! ¡Viva el hijo de David! También nosotros vayamos y gritemos vivas a Jesús. Pero momento… ¿Qué significa esto? ¿Qué sentido tiene esta procesión? ¿Con qué fin y qué frutos vas a obtener de esto?

1.- SIGNIFICADO
La procesión del silencio del Domingo de Ramos, nos recuerda que al entrar Jesús a Jerusalén, para él significó entrar a la muerte. De hecho, en esta celebración escuchamos el Relato de la Pasión de Jesús. De ahí que decimos que acompañar a Jesús con palmas, es acompañarlo en su Pasión. Y yo te pregunto ¿Estás dispuesto a eso? ¿Estás dispuesto a sufrir con Jesús? La pregunta tiene sentido, porque el sufrimiento no es bonito. Acompañar a Jesús con ramos en esta procesión, significa morir con él, aquí cabe muy bien la frase de Tomás, el apóstol, cuando al enterarse de que Lázaro había muerto, dice “Vayamos también nosotros para morir con él” (Jn. 11, 16)

2.-SENTIDO DE ESTA PROCESIÓN
No tendría ninguno sentido esta procesión si no estás dispuesto a poner en sus manos tus sufrimientos y tu cruz… ¿Te acuerdas de aquella invitación de Jesús “Quien quiera ser mi discípulo que tome su cruz y me siga”? Aquí es cuando cobra sentido esa invitación, ¡Si quieres ser discípulo de Jesús acepta lo que ello implica!

                3.- FINALIDAD DE ESTA PROCESIÓN
Mientras vamos de camino, tendremos que meditar sobre el valor y la finalidad del sufrimiento humano El Papa Juan Pablo II, afirmó que el sufrimiento salva (Salvifici doloris). Quien se hace discípulo de Jesús, se entusiasma, corre alegre, salta de gozo, se dedica a gritar porras al Señor, lo alaba ¡Hosanna! ¡Bendito el hijo de David! ¡Viva el hijo de David!  Pero también es consiente que si en  ese trayecto le toca  ofrecer su vida, lo tendrá que hacer, es decir, también le tocará alabar a Dios a través del sufrimiento. También tendrá que alabar y glorificar a Dios a través del dolor como hicieron tantos mártires.
Por lo pronto, vamos, acompañemos al Señor, Glorifiquemos su nombre. Reconozcamos también nosotros a Jesús como nuestro Señor, nuestro único Dios, nuestro único Salvador.

4.- LOS FRUTOS DE ESTA PROCESIÓN Y DE ESTA CELEBRACIÓN
En la Misa:
Hermanos, ya hemos hecho la procesión con ramos. Hemos llegado al Templo. Hemos escuchado el relato de la Pasión de Cristo según San Mateo.
Los frutos que podemos obtener de la Pasión tienen que ser provechosa,  te tiene que devolver la alegría, porque en tu sufrimiento no estás solo, en tu sufrimiento estás acompañado por Aquel que ha sufrido hasta el extremo y te tiene que devolver la salud del alma y del cuerpo. La reconciliación con Dios trae eso: Salud de alma y cuerpo.

Te tienen que devolver la esperanza porque ningún sufrimiento, ninguna tristeza, ninguna enfermedad, termina ahí. Si no en la vida, en la salvación y en la resurrección, ¡Créelo! Jesús no miente. Jesús es sincero y su amor también. ¡Animo! Oremos y digamos juntos:


Padre de infinita bondad
que nos entregaste a tu Hijo por
nuestra salvación, míranos con
ojos misericordiosos y danos el
alivio a nuestra alma y a
nuestro cuerpo. Danos tu
perdón y tu paz para que
junto con tu Hijo Jesucristo
Nuestro Señor, te alabemos y 
te glorifiquemos por los siglos de los siglos.
Amen. 

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